Zona de Recreo Jarillas

A una distancia de 11,5 kilómetros del pueblo y a 1.340 metros de altitud, se encuentra el paraje denominado Jarillas, ahora parte de él convertido en Zona Recreativa, donde se puede pasar un día de campo lejos del bullicio del centro urbano.

El recinto de encuentra cercado para preservarlo del paso del ganado que anda suelto en la sierra. Dentro de él, aparte de los pinos que ya había, se han plantado diversos tipos de árboles, como abedules («Betula alba»), acebos («Ilex aquifolium»), arces («Acer campestre»), serbales («Sorbus aucuparia»), tejos («Taxux baccata»), y fresnos («Fraxinus angustifolia»), y han nacido solos sauces («Salix alba») y enebro común («Juniperos comunis»).

Dentro de este cercado se han construido varias barbacoas donde poder hacer la comida, y se le ha dotado de mesas y asientos, todo ello realizado en piedra.

PRECAUCIONES Y RECOMENDACIONES
EN CASO DE INCENDIOS FORESTALES

La lucha contra los incendios forestales comienza evitándolos

Teléfono incendios de Ávila

920 35 50 70

Si observa un incendio forestal o una columna de humo, avise a las personas que viven cerca y comuníquelo al teléfono 112, Protección Civil, Policía Local, Bomberos, Ayuntamiento o Puesto de la Guardia Civil más próximo.

Para evitar incendios:

  • Apague bien cerillas y cigarrillos y no los tire por las ventanillas del coche ni tren.
  • No arroje basuras o residuos que con el tiempo puedan resultar combustibles o elementos de ignición (vidrio, papeles, etc.).

En la época de peligro está prohibido:

  • Acampar y utilizar fuego en los montes.
  • La quema de rastrojos y matorral.

Si se hace fuego en lugares autorizados, sitúelos en lugares con poca vegetación y asegúrese bien de que al marcharse quedan apagados con agua y con tierra, no abandonando los rescoldos hasta que dejen de humear.
En caso de condiciones meteorológicas que favorezcan la propagación de incendios, hay que abstenerse de encender fuego en el campo con cualquier finalidad.

Ante un incendio:

  • Observe la dirección del fuego y prevea una salida de escape.
  • Aunque sienta que la ropa dificulta sus movimientos, no se la quite, ya que le protegerá de los flujos caloríficos irradiados por el incendio.
  • Respire siempre con un pañuelo húmedo tapando su boca y nariz.
  • Vigile el viento constantemente, un cambio de viento puede hacer que el fuego le rodee. El humo indicará la dirección del viento y el fuego se propagará más rápidamente en esa dirección, por tanto vaya siempre en sentido contrario a la dirección del viento.
  • Si se encuentra en las proximidades de un incendio, trate de alejarse por las zonas laterales del mismo y más desprovistas de vegetación.
  • No corra alocadamente. Elija su ruta de escape. Compruebe el terreno que le rodea y la dirección del viento para calcular la posible propagación del fuego.
  • No se debe huir del fuego ladera arriba cuando éste suba por ella, intente pasar por los flancos, y si no es posible, trate de pasar a la zona quemada a espaldas del viento reinante o buscar un claro.
  • Si el fuego le rodea, sitúese en tierra ya quemada.
  • Si las llamas están próximas y no se puede huir, túmbese en el suelo y cúbrase la mayor parte posible del cuerpo con tierra.
  • Tampoco huya hacia barrancos, hondonadas y agujeros. Procure situarse al lado de los cortafuegos o barreras naturales (río, carretera, etc.).
  • Pise en suelo seguro y no corra ladera abajo, prestando atención a los hoyos formados por la combustión de tocones y raíces.
  • Si se prende la ropa, no corra. Échese a rodar por el suelo, y si dispone de una manta, cúbrase con ella, protegiéndose la cara. No se quite la ropa si tiene quemaduras.
  • Conserve siempre la calma y obedezca las instrucciones de bomberos, expertos o conocedores del lugar.

No conduzca a través del humo. Sitúe su vehículo en un lugar sin vegetación, lo más alejado posible del fuego y encienda las luces.
Los pequeños incendios de hierba o sembrados pueden apagarse con ramas o rastrillos, golpeando con movimientos periódicos en los bordes de la zona incendiada. Si es posible, moje todo lo que hay alrededor.

No intente apagar el fuego solo y no lleve a cabo acciones independientes: es más efectivo lo que indiquen los profesionales responsables de las labores de extinción.

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